No lo pienses

Después de una larga jornada laboral, lo único que uno desea es acostarse a descansar. Sin embargo, si tu casa está sucia, no te recomendamos que lo hagas. En algunas ocasiones barrer o trapear puede resultar una actividad molesta, una pérdida de tiempo que, se piensa, puede realizarse en cualquier otro momento.

Hay que tener en cuenta que el arreglar nuestro hogar constantemente es, además, una forma muy fácil de aliviar nuestro estrés, despejar la mente e incluso podría ayudarnos a resolver nuestro problemas. ¿Quién puede sentirse bien en un lugar sucio y desordenado? ¡Exacto!

No me dejará mentir cuando llega, de forma inesperada, a casa de algún amigo y observa todo sucio y desordenado. El dueño de la casa le pide perdón por el desarreglo y lo único que queda es decirle: “No te preocupes, la mía está peor” para que el anfitrión no sienta tanta pena. Vamos, no me diga que esto no le ha sucedido en más de una ocasión.

La limpieza del hogar es un reflejo de nosotros mismos. Incluso, padre de familia, el que se mantenga preocupado por la apariencia del hogar puede ser un ejemplo tomado por los hijos y que, sin duda, usted se enorgullecerá cuando ellos mismos se encarguen de mantener todo ordenado.

Está claro que el sacudir el polvo de tu casa es benéfico para tu salud, pero, en ocasiones, se nos olvida que el no hacerlo nos hace más vulnerables. Ya sea física o mentalmente, el limpiar los suelos de tu hogar mejora tu salud. ¿Sabía usted que sacudir el polvo por 30 minutos te ayuda a perder 80 calorías?, ¿o que, por el barrer por 10 minutos, puedes perder 28 cal.? Incluso, trapear por media hora te puede hacer perder ¡hasta 128 calorías! Además, por supuesto, que ayuda a prevenir un sinfín de enfermedades.

No lo pienses. Ya sea para recibir la visita de algún invitado, para aliviar el estrés o hasta para realizar actividad física ligera, el cuidado de tu casa te beneficia a ti y a tu familia. Cuando llegues del trabajo, recuerda no dejar para mañana lo que puedes hacer hoy.

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